jueves, 5 de abril de 2012

El arranque

Hace miles de años un hombre dejó estas pinturas en un alero del promontorio ubicado en el Bajo de Ramos Mexía, un sitio de la línea sur rionegrina, a 350 kilómetros de Viedma. ¿Intentó escribir una historia, componiendo un relato? ¿Tan sólo dejó una señal, vinculada con alguna celebración religiosa? Son preguntas que no tienen respuesta. Pero constituyen un remoto y valioso antecedente de la historia contada por los pueblos, como una señal proyectada hacia futuros "lectores" o interpretadores de esa pictografía, o sea para nosotros. Cada vez que alguien se propone contar "su historia" lo hace pensando, de alguna manera, en quienes podrán ser -más adelante en el tiempo- los recolectores de ese empeño. Esta es la naturaleza de la vigencia de la labor de los cronistas. En el arranque, este blog, se propone dejar testimonio de esos relatos, desde el presente siglo XXI, para quienes dentro de algún tiempo pueden valerse de los mismos con la finalidad de intentar una aproximación a las formas de la vida social, costumbres y valores instalados en el imaginario colectivo de pequeñas comunidades de la región Patagonia Norte.    

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